Esta tarde, viendo el partido de baloncesto, estaba pensando en los principios. Mejor dicho, en Los Principios: esos pilares, fundamentos, raices -llamadlo cómo queráis-, que nos hacen ser lo que somos, que nos permiten decidir entre una opción u otra, que nos obligan a girar a la derecha o saltar del coche, a apretar los dientes y seguir corriendo o parar a descansar.
He repasado mis "valores" o los que pensé que eran mis valores hace un tiempo. Me he dado cuenta de que es posible que ahora los expresara de otra forma, que utilizara otras palabras para definirlos. Sin embargo, y ahí creo que está lo importante, siguen siendo válidos: Sigo pensando que me definen, que antes de estar escritos o pensados ya existían, ya determinaban, y determinarán lo que hago, cómo lo hago y porqué lo hago.
Obviamente traté de salir "guapo" en la foto, busqué conceptos bonitos y palabras elegantes para definir esos Principios: hablo de "girar a la derecha" en vez de "defender lo que más quieres", hablo de "querer ser diferente" en vez de hablar de "hacer lo que creo que está bien".
Eso no les quita validez.
Les quitaría validez el que no los cumpliera, el que dijera en mis valores "soy un mentiroso" y realmente sólo dijera verdades. Por eso fui cuidadoso al escribirlos, por eso no los escribí en un día y por eso me hacen como soy.
Me estoy enrollando. Escribí lo que quería escribir creo. Ahora serán mis amigos los que me digan
2 comentarios
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados
« Recuerdos | Inicio | El blogo-cumple de Aereon »

Un tema realmente interesante y que da mucho de sí, pero, resumiendo
Es curioso lo que pasa con los principios; al menos a mi. Me gustan mis principios, y en muchas ocasiones me he enorgullecido de tenerlos, y sobretodo de actuar llevándolos a sus últimas consecuencias; pero es duro, tan duro que en algunas ocasiones he pensado que más me valdría no tener mis principios, tendría una vida más cómoda. Pero sé que en el fondo no quisiera cambiarlos. Sin mis principios, mi yo perdería su esencia. ¿qué sería de mi sin mis principios/pilares?, no sería yo. Y con ésto no quiero decir que me considere ni mucho menos perfecta, hay varias cosas que me gustaría cambiar de mi misma, pero no mi esencia. Hablaríamos de otra Solinari pero no de ésta.
Un saludo
Los principios que cada uno posee es lo que determina como es la persona, sin esos principios en los que nos basamos, a los que recurrimos en determinadas ocasiones, son los que nos hacen, para bien o para mal. Pero ante todo y sobre todo, son nuestros, los que nos definen, y el expresarlo de una manera u otra, es indiferente.
Un beso